Celebración del Día de Nacimiento del Buda, 2022

Domingo 8 de Mayo, 2022

Actividades

9:00 – 11:00 a.m.Meditación, cánticos y plática Dharma (con el baño simbólico del bebé Buda)
(Donativo voluntario)
11:30 a.m. – 12:30 p.m.Ceremonia de Bendición de Niños.
Donativo: $300
7:00 – 8:15 p.m.Servicio del encendido de las Linternas: cánticos y reflexiones sobre el camino Budista. En las linternas se cuelgan papeletas con deseos de paz, sabiduría y compasión.

Donativo mínimo sugerido por linterna: $200

Puedes hacernos llegar tu reflexión para una linterna vía correo electrónico.

El día de nacimiento de Buda es una oportunidad especial para practicar la generosidad. Tu donativo es indispensable y ayudará a sostener la labor del Centro Budista en beneficio de todos.

Mensaje del maestro Toan Sunim

Baño simbólico del bebé Buda durante la celebración en honor a su nacimiento

El día de hoy celebramos con alegría la Vida. Honramos y expresamos nuestra gratitud al Buda Shakyamuni, Siddharta Gautama.

¡Qué agradecidos debemos estar por haber descubierto un camino, una práctica hacia la liberación, la claridad, la sabiduría, la felicidad, y la paz!

Hace unos 17 años mientras viajaba a través de Corea con el Ven. Samu Sunim, a solo unas semanas del cumpleaños del Buda, visitamos un templo en un pequeño pueblo. En cada rincón de la península se podían ver y sentir los preparativos, los adornos y la expectativa que rodea esta celebración. En ese pequeño templo, se había colgado una gran pancarta de tela que decía «El cumpleaños del Buda es todos los días«. Un dicho conciso, pero que requiere nuestro compromiso total con la práctica para contemplar su significado… no se trata únicamente de utilizar algunas cosas aprendidas que puedan intentar explicarlo.

Incluso podríamos decir, ¡cada momento es el cumpleaños del Buda!

De alguna manera, fluimos por la vida en una especie de estado de ensueño. Nuestras mentes… tan ocupadas, persiguiendo algo… deseando, deseando, preocupándonos… trabajando por conseguir algo; buscando afuera, viviendo en el futuro o en el pasado. Sabemos esto. Porque sabemos esto, buscamos la práctica de la meditación. ¡La práctica de la atención plena durante el día nos ayuda a salir de estos hábitos tan generalizados!

La práctica de unificar nuestra mente… de prestar mucha atención a lo que estamos haciendo… de ser uno con la situación a medida que surge, es lo que nos permite vivir de una manera vital y con plenitud cada momento.

Nacimiento… Vitalidad… Vida…  

Me viene a la mente el primer y principal precepto Budista: «No dañar, sino proteger toda forma de vida». Y hemos aprendido que este primer precepto contiene todos los demás. Ciertamente podemos–y debemos–reflexionar sobre nuestras acciones: ¿Qué significa para mí apreciar toda la vida? ¿Cómo practico este precepto? ¿Cómo hago daño… y de qué manera repito patrones de conducta que dañan a otros?

Pero la manera vital, dinámica e integral de practicar todos los días este precepto de apreciar toda la vida implica una apertura cada vez mayor a aceptar con alegría nuestras circunstancias a medida que surgen, unificándonos con la experiencia.

Esto requiere un esfuerzo constante e implacable de nuestra parte; y al mismo tiempo, una mirada fresca e infantil, libre de prejuicios. Con la mente vacía, creando un vacío que nos permita absorber plenamente la vida. Un flujo incesante… vacío/lleno…nacimiento/muerte…. Apreciando espontáneamente toda la vida.

Este bebé Buda en cada uno de nosotros nace a través de nuestra mente que no conoce. «La mente que no conoce es un mundo espléndido de brillantez infantil» (como se lee en nuestra Canción de Meditación). Sumerjámonos en esta noble tarea de ser uno con la vida, de amar la vida, de hacer nacer nuestra naturaleza Búdica cada día, confiar y entregarnos a ella, como un niño abriéndose de par en par, con abandono a la Vida.

¡Feliz cumpleaños del Buda para todos!

Ven. Toan Sunim, Maestro Zen de la SBSC, director del Centro Budista Zen en México

Dedicación de las lámparas

«Sean ustedes lámparas en sí mismos, confíen en ustedes mismos, y no dependan de ayuda externa. Sosténganse firmemente de la verdad como una lámpara. Busquen salvación únicamente en la Verdad. ¡Sean, por tanto, atentos y vigilantes! Sean diligentes. Sean estables en su determinación»

Buda

Estas son las últimas instrucciones de Shakyamuni Buda. Atentos a estas instrucciones, los budistas encienden velas y realizan prácticas espirituales para seguir el camino de Buda.

Con motivo de la Celebración del Nacimiento del Buda, el cual es el evento festivo más colorido del mundo Budista, los participantes ofrecen linternas en muy diferentes formas con el propósito de confirmar su compromiso hacia el Camino de Buda. Ofrecer linternas y encenderlas al obscurecer es una bella manera de recordarnos de nuestro compromiso budista y su influencia en el mundo. Al igual que una vela prendida puede servir a muchas velas apagadas, el compromiso propio y la práctica propia no solo pueden iluminar nuestra vida, sino también la de muchos otros.

Dedicación de las linternas

Las mujeres devotas coreanas (posalnims) en los templos ocupan muchas horas haciendo linternas en forma de flor de loto para la ceremonia de dedicación de linternas del Nacimiento de Buda. Cada linterna es hecha a mano, de numerosos y delicados pétalos de papel de arroz, los cuales, juntos, forman el aspecto de una flor de loto. En los colores rosa, amarillo y rojo, no solo son un bello adorno al ser colgadas en hileras en frente del altar, sino que transmiten a quien las ve el amor y los sinceros deseos de las «posalnims» por la propagación del budismo en el mundo.

Esta antigua tradición de la dedicación de linternas es una ofrenda de nuestro propio cuerpo y mente al Camino de Buda. Los budistas dedican linternas para renovar su compromiso de ayudarse a sí mismos y ayudar a otros a alcanzar la iluminación, para ganar fuerza espiritual y enfrentar sus problemas en el mundo, o por la paz del mundo y felicidad de todos los seres. También, las dedicaciones frecuentemente son hechas en favor o memoria de algún familiar o amigo. La dedicación se escribe en un papel y se fija en la linterna, la cual permanece frente al altar por varias semanas.

Es una hermosa experiencia el ver las linternas y unirse a nuestros compañeros budistas cantando el nombre del Buda Shakyamuni en el Servicio de Iluminación de Linternas.

Es esta especial ocasión, es costumbre hacer un donativo al templo al dedicar la linterna, para expresar así gratitud y ayudar a mantener la buena labor del templo.

¡Paz y felicidad para todos!